No les pasa que algo duramente congruente les ocurre y que sienten que nadie, ni con cientos de magísters publicando libros de autoayuda, ni tu mejor amiga de la vida, ni tu madre que te parió, entienden. La sensación de no ser querido le cae como un balde de agua fría a todo el mundo, pero a veces la notificación no es tan específica, y aunque las señales venían de hace tiempo, tu terco entendimiento se acaba de dar cuenta; no, no eres tonto, no eres menos, no eres culpable de querer a alguien que no te da en la misma cantidad que tú, no estás determinado por lo que hiciste, por lo que perdonas, por lo que dejas pasar, eres un ser humano valiente, que una vez o dos, o muchas, le dio oportunidades a gente que no comprendió, que detrás de tu valentía para perdonar, existía un corazón noble, abrumado y adolorido; no te prometo una orilla de calma o alguien ideal para nosotros, si llego a estar ahí les contaré, les haré una precisa descripción y sacaré fotografías. Pero mientras, me de...
Plenipotenciara of nothing.