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Mostrando entradas de junio, 2016

Paños de agua tibia.

Todas, en algún momento, por el menos indicado quizá, hemos escuchado centenar de halagos, una lista apetecible de virtudes que nos atribuyen, basados en ciego deseo o auténtica observación.  Pero no es él quien te lo dijo, ¿verdad? No el quién que esperamos que fuera... No nos llenan las palabras más bonitas, ni el detalle más estrafalario; tendría nuestra atención, nuestro cariño y condescendencia, pero el corazón le pertenece a quién pensamos por vez última antes de cerrar los ojos, le pertenece a ese nombre que alentamos cuando nos piden orar, le pertenece a quién deseamos con el susurro de la sonrisa luego de besar unos labios, le pertenece a quién lo merece, le pertenece al que no, pero ahí está dispuesta tu alma. ¿Han guardado con recelo mensajes cuyo valor no puede calcularse? Es como nuestro tesoro virtual, que resguardamos secretamente, y recurrimos a ello en momentos de vulnerabilidad. Buscamos calmar la fiebre con paños de agua tibia... Y poner paños de agua tibia...

Mayeutica.

Bendito Sócrates que nos enseñó, entre muchas cosas, a respetar la ley, a dudar, y sobretodo, a intentar hallar la verdad por sí mismo. Puede que no la verdad en común, pero nuestra verdad. ¿Tú sabes cuál es la tuya? La biblia, el Corán, socráticos, y creería yo que casi todas las comunidades en la Historia han querido hallar su verdad, su razón de Ser, de existir. Probablemente hayan cosas más trascendentes en nuestros días que pensar en esto, como el último post de una Kardashian, pero valdría la pena preguntarnos si lo que tiene promesa de ser, ¿será? A lo que voy, es a lo de siempre, tenemos todo el entusiasmo puesto en un proyecto, una persona o una situación, y evitamos pensar en lo que puede eventualmente ocurrir por miedo a que se nos caiga el teatro, por eso qué más da si nos tienen al escondido, con tal de que nos quieran, o qué más da hacer trampa si al fin y al cabo quiero pasar esa materia, o para qué ponernos a pensar en la muerte de quienes nos han criado, eso est...