Contra toda cortina social, se establecen a continuación, a modo casi que descriptivo, las especímenes que habitan en este vasto mundo femenino según el rol que cumplen y en función de quién. O de qué. Se advierte que no es un artículo apto para feministas desubicadas, jueces de la moral, ni mucho menos empedernidas del amor. Todo comienza por un principio, pero no, no hablo de una iniciación sino del principio, la regla universal por la que nos regimos todos y bajo el cual, conscientes o no, tomamos las decisiones magnas de nuestras vidas, movidos por eso, por lo que estamos marcados a hacer. Todos diseñados para tareas diversas, labores distintas, funciones necesarias, gente útil que haya sido predispuesta para hacer lo que hace y lo que es. Como quién nos abre la puerta al entrar a un recinto, sin ayuda de ese cordial y mal pagado vigilante, qué habría sido de nosotros y nuestras incapaces manos para abrirla por nosotros mismos. Pero bueno, no me adentraré en problemas ter...
Plenipotenciara of nothing.