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Mostrando entradas de julio, 2016

¿Las redes nos fregaron o no?

Las redes sociales nos jodieron las relaciones. O estas ya estaban jodidas siglos atrás pero ahora se hizo más complicado sostener mentiras y ocultar momentos. ''No Valeria, es que si no hubiese tanta facilidad de conectarse, mi pareja no habría podido ir con sus amigos.'' me decía una amiga, a lo que repliqué que: listo, entonces whatsapp influyó en el consentimiento de tu novio y lo coaccionó para que fuera a serte infiel, ¡vaya! No compatriotas, la tecnología no nos vino a dañar nada, solo que años atrás era bien complejo enterarse, y el ignorante feliz vive. Lo que sí creo válido afirmar es que todo este rollo informático nos ha dado mucho material para joder, especialmente a las mujeres. En décadas de antaño, las mujeres convalecían en casa con algo de incertidumbre sobre el paradero de su señor marido, hoy es suficiente revisar, no sus Snaps, (ni que fuera tan tonto), pero tener a todos los amigos y revisar con recelo cada actualización para informarse de sus...

A bailar, pues

Con suerte he visto más de una amiga dejar toda su energía y entusiasmo en la pista, toda producida y confiada, segura, con manos arriba y cintura despejada, porque de parejos sí que estamos graves a veces. ¿Tanto hombre metido en cantina y tan pocos valientes que bailen con uno? Bah, igual, entre amigas, un parejo es un plus, no un requisito. Había subestimado el valor de la danza toda mi vida, porque con algo de vergüenza he tenido que decir: ''qué pena, eso no lo sé bailar'' y no, no es ningún cliché de vieja orgullosa, es mera incapacidad de seguirle el paso a una bachata. En mi defensa diré que lo costeña me lo dieron en actitud y acento, porque de movimiento soy toda una boyacense. Ustedes perdonarán, ¿quién pelea con la genética? Esa inseguridad de hacer el oso en los quinceañeros se fue perdiendo en la medida que comprendía que si un hombre, después de verme bailando tan mal, quería de todos modos compartir una canción conmigo era porque le parecía ch...