- Mírate. Alzó la vista. Odiaba que la vieran llorar, pero con ella ya le daba igual. La conocía demasiado. Bajó la vista de nuevo. Le dio una calada al cigarro y respiró hondo. Quizás el humo la consumiera, más. Nada. - Deja de fumar; te matará. Sonó una carcajada sarcástica que llenó el silencio de la noche. - ¿Matarme esto? He probado drogas peores; algunas hasta tenían nombre y apellidos. Hay vicios más mortíferos que este, te lo puedo asegurar. Y para demostrárselo, volvió a absorber fuerte el tabaco. Cerró los ojos y levantó la barbilla, como si mirara al cielo. Estaba harta ya de responder; de explicar. Estaba cansada, eso es todo. - Tú tienes la culpa de la mitad; lo sabes. - Vaya; has venido a recordármelo, gracias. - Tú elegiste esto. Tú elegiste mundo antes que personas. Tú elegiste cielo antes que tierra. Esta es la vida que has elegido; ahora estás empezando a vivir las consecuencias de tus decisiones y tus actos. Y, por cómo te veo, creo que son más catastróficas de ...
Plenipotenciara of nothing.