“Vendrá el olvido, tus horas se llenaran de amigos nuevos. Despertarás envuelto en el color de otras mañanas, alguien dirá tu nombre diez, cien, mil veces y será distinto y será determinante. Las palabras que te dije las escucharás por fin, completas. Tu boca encontrará la forma de amoldarse y no extrañar. Incluso vestirás lo que era para mí, para cualquiera. Y sí, vendrán días mejores, sanarás de prisa y la felicidad te ha de alcanzar en cualquier sitio, pero días como los nuestros... ¿cuándo?”
Ante la triste posibilidad de que lo estuviste armando mucho tiempo se derrumbe a la primera brisa de marzo, se hace evidente no tu debilidad como persona sino la intransigencia de tu relación, porque más allá de corazones y obsequios, existen también valores intrínsecos que no se ve en redes sociales pero sí en el espíritu, y el hecho de llenar más expectativas superficiales que verdadera lealtad endurece la costumbre pero no el amor. Vale aclarar que muchas veces no porque una persona no sea capaz de alejarte de su vida quiere decir que te ama, puede ser que esté acostumbrado a ti, y ese es para mí el mayor de los crímenes, atentando no solo con tu honestidad propia gran hijo/a de perra, sino también jugar como un UNO eterno con la ilusión de alguien que puede de veras quererte, más que con fotografías perfectas y visitas furtivas. Cuando una historia de amor dura más de lo esperado, se acumulan a su vez más objetos por desechar y más recuerdos por querer olvidar, te tienes ...
Soy seguidor tuyo, me encantas, ojala lo olvidaras pronto, hoy me has decepcionado.Qué ingenua eres, todo cambia.
ResponderEliminarGracias.
ResponderEliminar