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Cerrar los ojos no hace invisibles los problemas.

Ante la triste posibilidad de que lo estuviste armando mucho tiempo se derrumbe a la primera brisa de marzo, se hace evidente no tu debilidad como persona sino la intransigencia de tu relación, porque más allá de corazones y obsequios, existen también valores intrínsecos que no se ve en redes sociales pero sí en el espíritu, y el hecho de llenar más expectativas superficiales que verdadera lealtad endurece la costumbre pero no el amor.

Vale aclarar que muchas veces no porque una persona no sea capaz de alejarte de su vida quiere decir que te ama, puede ser que esté acostumbrado a ti, y ese es para mí el mayor de los crímenes, atentando no solo con tu honestidad propia gran hijo/a de perra, sino también jugar como un UNO eterno con la ilusión de alguien que puede de veras quererte, más que con fotografías perfectas y visitas furtivas.

Cuando una historia de amor dura más de lo esperado, se acumulan a su vez más objetos por desechar y más recuerdos por querer olvidar, te tienes que obligar a salir de una realidad que era tu vida con alguien a quitarte la venda y mirar el sol, no las estrellas que ese alguien te hacía ver. No puedes negar que muchas veces sus mentiras fueron objeto de alegría e incluso por eso debes agradecer: ''gracias por mentir tan bien, me arrancaste tantas sonrisas que hoy no tengo que más que devolverte mi repudio, mi dolor pero en mayor parte mi decepción, porque puede que yo salga más lastimado que tú, pero a ti la desgracia del arrepentimiento, la muerte lenta de tu alma inmersa en la culpa y el pasado que te maldice por desleal no te lo quita nadie.''

No importa cuantas cosas duras digas ahora, mañana simplemente serás un mar, pero los días van a seguir pasando, y el tiempo no se detiene por nadie, solo debes asegurarte de comprender y asimilar que es mucho mejor sentir enojo y ganas por olvidar, que llenarse de recuerdos que no tienen que volver y donde están se encuentran bien: en el pasado.

La soledad es un pésimo remedio pero es la primera fase para avanzar en este lento y largo recorrido llamado: perdonar. No es importante que perdones al motivo de tu dolor, ese personaje puede irse al diablo, suficiente tiempo dedicaste de tu vida hacia él/ella descuidando así tu bienestar, así que ante su eminente ausencia lo primordial es perdonarte a ti por olvidarte, por cerrar los ojos creyendo que así podrían hacerse invisibles los problemas y lo más duro, anteponiendo la felicidad de alguien que hoy ni rastro deja del amor que juró.

Ya sé, lágrimas corren por tu rostro, y es natural que así fuese, sé que quieres ingerir alcohol o jugar con los sentimientos de alguien, o simplemente te quieras quedar en casa recordando cuan solo estás, pues al poner en el centro de vida alguien diferente a ti, te olvidaste que tú eras un ser humano grandioso con posibilidad de tener un enorme o pequeño círculo social, que ahora te hace falta, la suerte es que vida hay mucha y amigos también, aunque el mundo profese la maldad de los hombres la experiencia me da facultad de asegurarte cuanta gente buena abunda y que puede llegar a ser tu amigo, no te cierres a la posibilidad de conocerlos, despejarán un poquito más tu cielo y le borrarán un tanto al gris que te acongoja.

La lista de reproducción corta venas es una opción que nadie está lejano de escoger, y está bien, debes vaciarte en eso, en el despecho, porque es que sin nadar un poco en el mar del dolor no es posible que vuelvas a sentir el cálido suspiro del amor y en el llanto existe también superación, solo procura hacerlo en privado y mantenerte al tanto de mostrar tu situación en redes sociales, al pájaro azul no le importa.

Lee, ejercítate, mantén tu mente ocupada, ve por un postre rico o disfruta de un atardecer, date un respiro al campo o una escapada a playa, báñate bajo la lluvia o dibuja algo que siempre quisiste, pasa horas mirando las series o pelis que amas, comiendo por montones lo que amas, es el momento preciso para complacerte en todo lo que quieras, en tu horario y siempre puntual contigo mismo, pues ya no tienes a nadie a quien querer hacer feliz que no seas tú mismo y tu familia, los cuales, todos o unos cuantos, siempre estarán para ti, de ellos tampoco te olvides, tómate tu tiempo para estar aún más con ellos, mi punto es que empieces a ver la majestuosidad de la vida en cosas pequeñas y a valorar el sentido de esta en una hoja que cae o en el sexo casual, en una gota de licor o en una mascota, no lo sé, como quieras ver tú el significado de placer.

Ahora sin más, te deseo toda la fuerza que ya posees pero que debes darte cuenta que la tienes, un abrazo aplasta costillas a todos lo que leen y una sonrisa triste que ahora se incrusta a mi cara y permanece.

#hongoreflexiones.



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