En virtud de ese inveterado e inconsciente deseo por juzgar lo desconocido, surge el estigma, y de este a su vez, la discriminación. Muchas palabras odiosas en una misma oración, ¿no? Incómodas, rayadas, aburridas; palabras que nacen plausibles y terminan engranadas, como feminismo, que empezó bien, fue leído, estudiado, acogido y luego prostituido porque alguno/as lo leyeron mal, lo estudiaron mal, lo entendieron mal y/o lo acogieron mal.
Confunden feminismo con cualquier manifestación absurda que vieron en Internet, creen saber todo sobre un movimiento igualitario porque sus próceres tuiteros les dijeron que estaba mal, aseguran ser precursores de respeto pero tildan de estúpidas a las mujeres que con valentía abanderan manifestaciones constructivas, puede que para ellos, el feminismo sea innecesario, torpe y obsoleto, pero olvidan que apenas en 1957 pudieron votar mujeres en Colombia, ¿hicieron cuentas de cuántos años atrás no pudimos?
Un científico de apellido Pickering (director del observatorio de Harvard) dijo, a modo de broma, que su mucama haría un mejor trabajo que sus subordinados, así que lo hizo: contrató mujeres. Y para su sorpresa, y la de muchos, fue un grupo de mujeres quienes lograron cómo medir la distancia de las estrellas, otro feminista que no tuvo que renegar en Twitter porque un pelmaso lo acusó de excesivo.
Un científico de apellido Pickering (director del observatorio de Harvard) dijo, a modo de broma, que su mucama haría un mejor trabajo que sus subordinados, así que lo hizo: contrató mujeres. Y para su sorpresa, y la de muchos, fue un grupo de mujeres quienes lograron cómo medir la distancia de las estrellas, otro feminista que no tuvo que renegar en Twitter porque un pelmaso lo acusó de excesivo.
Feministas todos los días, como el empleado que no husmea a escondidas que la chica del escritorio de la esquina es una 'rígida', mandona, 'seguro le falta sexo', porque es una mujer cumplida y de carácter fuerte.
El que no dice en secreto que esa mujer parece una puta, porque quiso ponerse lo que le vino en gana, con lo que se sentía cómoda y lo que le gustó.
No crean que feminismo es andar desproticando de las grandes y valiosas acciones de los hombres, por el contrario, reconocer sus increíbles aportes pero aplicando el discurso de todo lo que podemos progresar si caminamos a pasos iguales, y no en direcciones opuestas.
De par en par se suben las escaleras más rápido, de par en par llegamos más lejos, hombres, mujeres, gente que tenga aportes invaluables para el mundo y que eso, lo que tiene por mostrarnos, no tenga enfrente un obstáculo llamado -guerra-, -falta de dinero-, o -eres mujer, negro, u homosexual-.
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