Con su estructura, fracasos, pasiones y esencia.
Esclavos todos de ese sutil sentir que de pasivo tiene poco, nadie se salva de navegar por estas turbias aguas en algún fortuito momento de su paso por esta vida, porque sin el amor, vivir no tendría sentido. No, no se trata que tu vida gire en torno a quién aseguras amar, sino de lo que ese sentimiento hace en ti, querido lector , tú eres lo que eres, por lo que sientes, por lo que piensas y lo que transmites, y el amor denota cual ha sido tu recorrido hasta ahora.
No será tu corazón el primero en sentir pena, ni tus ojos los primeros en derramar amargas lágrimas, peor una vez lo hagas es como si se construyese un muy bien cimentado soporte a partir del cual, no vuelves a ser el mismo y es bajo tu responsabilidad decidir si lo que el amor ha hecho en ti te convertirá en la mejor versión de ti mismo... O en la peor.
Solo puedo decirte que, en mi breve edad y ya varios océanos derramados, he comprendido que de nada sirve mostrarte como quién no quiere la cosa, dominado por el miedo, agraciado por el orgullo, limitado por los recuerdos. Eso no sirve de nada más que para perder oportunidades y experiencias.
Sé que te has sentido solo, o sola, que a lo mejor no es el momento, que no fue la persona, que tal vez fuiste tú, que la culpa sea de ambos y acabas consumado en un sinfín de cuestionamientos que no llevan a ningún sitio más que a la basura emocional que debe ser desalojada de tu apartamento para que des cabida a la luz, la que has dejado escondida, atrapada o simplemente no crees que aparecerá. Pero la hay.
He leído y escuchado muchas historias admirables de amor, muchas con un fin, por supuesto porque es ese fin lo que conlleva a un nuevo y eterno comienzo, así no más, sin afanes.
Pero lee con atención, no dejes que el arrepentimiento se haga presente, al carajo con las consecuencias que tuvo en su momento, lo realmente importante ahora es la huella que eso, o ese/a, dejó en ti.
Amores no correspondidos, miedos acechantes, padres incomprensibles, los motivos de ruptura a una relación son tantos pero el del amor... El amor no termina, ni cambia de domicilio, solo vuelve a su autor: Dios. Tal cual, el origen de este y el culpable de todo, el agraciado culpable de todo.
Sin embargo para que lo encuentres a Él debes primero hallarte a ti.
Ya sé, es tan difícil conocer al sujeto parado ante el espejo, una cara familiar pero una mirada irreconocible. Ya no eres el mismo de hace años, eres mejor. Lágrimas han venido y vendrán pero qué alegría que ellas hayan hecho de ti hoy lo que eres.
Así que, no debes olvidarte de tu poder para amar, de la forma singular en que solo tú lo haces, es como tu marca personal, no la transgredas, déjala intacta que, cuando conozcas a quién la descifre agradecerás no haber cambiado.
Con el paso de los soles en mi ventana voy amando más, y merece mis sonrisas, merece mi tiempo, cuerpo y alma.
A ti que lees esto no te olvides de amar. Primero a tu Creador y a ti, a tu familia, cualquiera que sea tu concepto de esta, a tus amigos, aunque se uno o dos, aunque tenga 4 patas, y entre las rendijas de todos esos a quienes amas aguarda al espacio para quién te provoca todo eso que solo tú sabes cómo se siente y que nadie más logra en ti.
Entenderás que todo lo anterior no funcionó porque estabas guardado para ese ser humano tan absurdamente encantador.
Todo empieza con un saludo cordial, diálogos estremecedores y entonces... Son solo sus miradas hablando por sí solas, el amor nace, y crece. Pero nunca muere. Solo madura, a veces juntos, a veces separados.
Ya hallé a la persona que logra hacerme olvidar de todo lo negativo de mi desordenado mundo, quién con solo una mirada logra perturbar cada tranquila fibra de mi ser, quién con una sonrisa contagia una energía perdurable en mí. Apuesto que en ti alguien lo ha logrado, piensa en las tardes de fuga con ese particular humano que por casualidad o destino conociste: vale la pena todo lo vivido.
Solo ama, ríe, llora, folla, come, mira películas, haz deporte, suda, atraviesa el mundo en un libro o en un avión, medita, conócete, aprende, alimenta tu ser de otros seres, sé feliz con lo que quieras. Eso es amar.
Y yo te amo a TI, m.
No se como explicarte lo que pienso. Tus textos son increibles, en muchos casos me provocan sentimientos, como al leer un libro que me apasione.
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