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Y a pesar del pronóstico del olvido... Estás.

''Yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón.''

A quién un día fue mi sol y no ha hecho más que hacer falta, a los cafés que dejamos enfriar y las frases incompletas que llenar, a los asientos vacíos que se quedaron esperando nuestras citas, a los ojos ciegos que nos dejaron ir, a ti, de quién me despido.
Una ruptura representa cambio, y un cambio en nuestras vidas significa crecer, como los árboles al contar sus ramas, parecen diferentes y carentes de vida, pero todo en pro de su reverdecimiento, se vuelve necesario, pero no por eso deja de doler.

Andemos por este camino, que es largo y tedioso, pero nada imposible para quién en su corazón y pese a cualquier contexto que le rodee aún hay fuerza; luego de mirar la puerta por donde se fue nuestro sol, no queda más que oscuridad, y la luna gritando que corra tras ti, pero ella no entiende, yo no dejé de correr por ti, tú me quitaste las piernas para seguir.

Ahora tomamos una decisión y es seguir, y la primera fase es el enfado, la tristeza, la negación de que lo que está ocurriendo es real pero despierta, las personas sí se van, sí mienten y muchas de las promesas que nos dijeron y que dijimos también se van con el tiempo, pero eso no debe hacerte que no creas aún en ti, porque en tu cielo, ya sin sol, permanece el azul celeste del ayer, que no cambia pese a las tormentas y sigue contigo y tu amor. 

El dolor y la pérdida son una parte de la vida, están ahí, y sólo permitiéndonos atravesarlos se podrán ir, de otro modo te acostumbrarás a vivir inmersa en medio de oscuridad y así te opacarías a ti mismo.

Pero por un momento sintamos la sangre recorrer nuestro cuerpo, sintamos los momentos hermosos que vivimos y pudimos haber vividos, y sí, se dejó servida la cena, tantos besos por dar y cuantas camas qué llenar, duele saber que la soledad nos desploma de nuevo, que las cosas no se dan como quisieras, que ninguna lágrima basta ya, que el libro que empezaron se dejó a medias y te toca a ti inventar el final... Eres increíble por ser humano, y a la vez el dolor de serlo te convierte en frágil, en un cúmulo de recuerdos que te estorban pero es hora de vivir con ellos, de dejar los arrepentimientos para los cobardes, de dejar semillas donde hubo muerte, porque algún día el sol saldrá de nuevo y no queremos estar en casa para perdérnoslo.

Sé que ahora crees que la culpa va dirigida hacia algo o alguien: tiempo, distancia, padres, tú, el, qué se yo, ya pasó y ahora te toca, porque no hay más opción, guardarlo y aprender, porque eres tú solo contra la vida, anda, ponte guapo, eres un sol, pero antes de brillar asegúrate de llover cuanto puedas, porque el destino es tramposo y si no sacas todo ahora, él te lo sacará a la fuerza después.

El cementerio de sentimientos es el escenario del dolor, las canciones una forma más de morir, volver a la vida y volver a morir, las fotografías son un cuchillo con único blanco nuestro pecho y tú, tú eres un sol, brilla por ti y para ti, que lo que pasó fue duro y lo que viene peor, pero nada que no podamos llevar, con un metro y sesenta centímetros se hacen milagros y lo he sentido ya.

Pareciera que ningún discurso de ánimo logra hacer efecto en nosotros, porque ahorita el mejor consejero es el corazón y la respuesta a todas tus preguntas está en ti.
Tenemos dos fuerzas que nos ayudan a vivir: el olvido y la esperanza... ¿Crees poder vivir con ambas? ambas duelen, porque a estas alturas ya ningún camino es fácil.

Mira las flores que dejaron marchitar, ya nada hay por hacer, ¿comprarás otras?


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